Pasamos el 60% de nuestras vidas en casa, y “la mejora de sus condiciones de habitabilidad puede salvar vidas, prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida”. La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), incluida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, cobra especial importancia en el momento en que reformamos la vivienda.

¿Qué sistema de climatización es el más saludable?, ¿es buena idea ventilar con la ventana abierta a una calle con mucho tráfico?, ¿luz blanca o cálida para estudiar?, o ¿PVC o aluminio para las ventanas? Preguntas habituales a las que responde una experta, para hacer de la reforma de tu vivienda una efectiva medicina preventiva.

Qué es la arquitectura saludable

Invertir en rehabilitación es invertir en salud”. Este es el mantra que se repite desde el Observatorio de Arquitectura Saludable (OAS). Al calor del debate público que sobre las condiciones de la vivienda española surgió en lo peor de la pandemia, nació en 2020 esta organización formada por arquitectos, constructores, ingenieros, investigadores y profesionales de la salud, para transformar la construcción y la fabricación de sus materiales bajo los principios de la arquitectura saludable.

“Estamos intentando ayudar a la sociedad y somos muy ambiciosos, queremos que todos los edificios que se construyan lo hagan con criterio saludable”, explica Rita Gasalla, su presidenta: “Impulsamos un cambio regulatorio para no obligar a quien compra una casa a preguntarse si puede o no perjudicar su salud y la de su familia”.

Cuatro preguntas que previenen

Para saber si tu vivienda actual puede estar poniendo o no en riesgo tu salud, puedes empezar por hacerte una serie de preguntas:

¿Respiras un aire de calidad?

Con la aparición del covid-19 todos hemos tomado conciencia de la propagación de virus SARS-CoV-2 u otros más familiares como el de la gripe. Pero a través del aire también se inhalan hongos y micropartículas liberadas por determinados materiales, perjudicándonos. El aire viciado además reduce entre el 8% y el 11% la productividad de quien trabaja o estudia, según los datos de International Building Institute.

¿Tienes un sueño de calidad?

Los ruidos procedentes del exterior o del vecindario alteran el tiempo de descanso, afectan a la capacidad de concentración y comunicación familiar. “Pero cuando es continuado o muy alto puede provocar cuadros crónicos de nerviosismo y estrés, afecta también a nuestro sistema

cardiovascular y aumenta el riesgo tanto de sufrir derrames cerebrales, cómo ataques cardíacos y trombos”.

¿Sufres de dolores de cabeza?

La casuística de esta dolencia es múltiple, pero en ocasiones se debe a una mala iluminación. Desde el OAS se explica cómo puede “provocar problemas de sueño, dolores de cabeza, depresión, miopía y fatiga ocular. Pero quizá el más común es ese dolor de cabeza derivado del uso de la luz muy blanca”

¿No ves el momento de visitar a tu ‘fisio’?

Gasalla recuerda que el principal motivo médico de baja laboral son los problemas musculoesqueléticos, sobre todo los de espalda. La mala ergonomía del mobiliario doméstico donde nos sentamos o descansamos, está detrás de muchas de estas dolencias.

Si la preocupación ha surgido al responder alguna de estas preguntas, conviene saber cómo actuar.

Consejos para prepararse ante una reforma saludable en tu vivienda

“Si hacemos una reforma adecuada desde el punto de vista de la calidad del aire, el ruido o la iluminación, podemos mejorar muchísimo nuestro bienestar físico, mental y social”, afirma Gasalla. Y es que en una vivienda donde la familia se reúne en el cuarto de estar, comedor o cocina en las mejores condiciones posibles, se convive mejor: “La estadística evidencia que la gente que tiene vínculos sociales es más longeva, y este es también un tema que debemos apoyar desde la arquitectura”.

Trabajar con profesionales expertos en arquitectura y reformas no significa asumir un mayor coste. “Es una cuestión de concepto”, justifica Gasalla: “Reconstruir las cosas bien, elegir los materiales adecuados y hacer unas instalaciones saludables no necesariamente va a ser más caro, es una cuestión de priorizar. Pero además hay que valorar qué significa ponernos enfermos. Por eso nosotros entendemos la arquitectura saludable cómo una medida de medicina preventiva”.

Cómo mejorar la calidad del aire en interiores

Junto al nivel de ruido, en opinión de Gasalla los dos temas prioritarios en la reforma de una vivienda desde el punto de vista de la arquitectura saludable: “Hay que prever un buen sistema de ventilación, porque el aire del interior de la vivienda está entre dos y cinco veces más contaminado que el del exterior, siempre que se hable de condiciones normales”.

La ventilación cruzada natural es la mejor opción en este contexto: “Porque al ventilar a diferentes fachadas, la diferencia de temperatura favorece una rápida y eficiente circulación del aire totalmente natural”.

Cuando la vivienda se ubica en una zona urbana contaminada, la renovación directa con el aire exterior no es aconsejable. “En lugar de abrir la ventana, hay que optar por una ventilación mecánica con filtrado de aire y, quizás, purificación”.

Se debe buscar equipamientos con sistemas de ventiladores de doble flujo. Estas bombas de frío y calor permiten una óptima climatización en cualquier época del año aprovechando el aire en cada espacio de la vivienda. Por ejemplo, desde los espacios húmedos como cocina o baño se extrae el aire viciado con un sistema de conductos.

Pero la pieza clave es su unidad de ventilación mecánica, por dos razones. Por un lado, recupera el calor o el frío expulsado para calentar o refrigerar el interior de la vivienda con

gran eficiencia energética. En segundo lugar, incluyen filtros que mejoran la calidad del aire, por lo que en zonas contaminadas es mucho más sano que abrir la ventana.

Cómo se consigue el confort térmico en un edificio

El aislamiento de la envolvente comprende elementos como cubierta y fachada y carpintería exterior, y todos ellos van a influir en la habitabilidad térmica. Cuando la reforma se produce en un bloque de viviendas, no se puede actuar en los exteriores comunes, pero se pueden plantear diversas acciones desde el interior de la vivienda, ventanas y balcones.

El material más conveniente para las ventanas es el aluminio. Es reciclable y protege mejor frente a la radiación electromagnética, aunque aún no se conoce desde qué nivel de exposición, también perjudicial para la salud. La otra opción más común es el PVC, un material plástico que mejora sus cualidades en la fabricación desde hace años, pero que como plástico libera tóxicos y es menos circular desde el punto de vista de su posterior aprovechamiento.

Cualquiera que sea la elección hay que contar con buenos profesionales para su instalación, teniendo mucho cuidado de que no se generen fisuras que tiren por tierra todo el esfuerzo realizado para el aislamiento.

Diversos tipos de espumas de relleno son ahora muy populares para mejorar el aislamiento desde el interior. Desde OAS la recomendación es prestar mucha atención al tipo de espuma que se elige, ya que algunas tienen componentes tóxicos y, aunque siempre medie con el habitante otra cubierta (ladrillo, pladur…) es mejor optar por las de composición no agresiva. El corcho también ofrece buenas prestaciones térmicas y de absorción de ruido, aunque por su escasa masa, no aísla.

Convenientemente aislada, la siguiente cuestión es elegir el sistema de calefacción. “Hoy por hoy, tal como está el precio de la energía, el suelo radiante es la mejor opción”. El acabado en barro o cerámico es el mejor complemento en opinión de Gasalla: “La cerámica es un material conductor que traslada el calor, y además tiene inercia térmica, de modo que cuando apagamos la calefacción todavía emite energía durante un tiempo”.

Si se opta por esta propuesta, que también puede refrescar en verano, siempre hay que instalarlo con un sistema de programación de encendido y apagado, que permite aprovechar el calor residual. Su instalación también debe estar sectorializada, para ahorrar no encendiéndola en el caso de que haya habitaciones de la casa poco habitadas.

 

Cómo se puede mejorar el confort acústico

“Si vamos a elegir una vivienda, antes de comprarla hay que comprobar sí es ruidosa o no.Si aún así queremos esa ubicación, hay que aislarla bien de ruidos exteriores, pero también de los vecinos”. Sin embargo, aquí no acaba la recomendación. Para lograr ese deseado confort acústico, también hay que acondicionar su interior, de modo que el ruido que nosotros provocamos al encender equipos y aparatos no reverbere.

“Lo que más ayuda al aislamiento acústico es la masa, levantar una pared de ladrillo o varias capas de pladur, sellando muy bien las juntas porque ahí se producen los puentes acústicos”, aconseja la experta.

Cómo tener buena iluminación

La casa es un lugar para el reposo y la tranquilidad, lo que convierte en más apropiada para la mayoría de espacios la lámpara de luz cálida.

Existen tres tonos de luz, marcadas en la etiqueta por grados kelvin. Cuanto más baja es la numeración, mayor calidez lumínica: de 2.700 a 3.500 K, para crear ambiente acogedor en salones, dormitorios o recibidores. Las lámparas de 3.500 a 4.500 K dan una luz neutra, ideal para cocina, baño y estudio. Por último, las de luz fría (por encima de 4.500 K) para garajes y trasteros.

En la actualidad las lámparas LED son las más recomendables, siempre con una potencia de luz adecuada a la función que se le va a encomendar.

Además del tono de luz y la potencia, en OAS se insiste en la importancia del índice de reproducción cromática. El IRC mide la exactitud en que la luz muestra los colores de los objetos. La información también figura en la etiqueta y “lo mínimo que debemos exigir es un 85%”. Por último, a mayor calidad de bombilla, menor parpadeo: “Esas oscilaciones de luz que producen dolor de cabeza”.

Sobre la disposición de las lámparas en la vivienda, “la luz tiene que ser siempre intencionada”, afirma Gasalla: “Debemos iluminar las zonas según el uso que en la casa damos a cada espacio. Aquí, un buen proyecto de iluminación es esencial porque genera bienestar. De un modo general, la luz debe estar en las zonas en las que necesitamos leer y ver, pero siempre con una luz general para que no haya zonas de sombras acusadas”.

A la hora de ver la televisión se debe optar por luces indirectas que no deslumbren, prestando atención a no crear reflejos en la pantalla.

Consejos para mejorar la ergonomía

La ergonomía es un conocimiento que optimiza la eficacia, seguridad y bienestar de los productos que utilizamos. De especial importancia es su aplicación en el mobiliario, particularmente en el espacio de trabajo y estudio, cama y sofá.

Aquí la recomendación es informarse bien antes de comprar, como ejemplo, Gasalla pone la elección del sofá: “Hay que probarlos con un poco de paciencia. Lo que recomiendo es sentarse un buen rato en la tienda antes de decidir, es una compra importante y no te puedes fiar de una primera impresión. Hay muchos blandos, aparentemente cómodos, pero que cuando llevas 15 minutos incomodan”.

Si quieres saber cuánto costaría la reforma de tu vivienda, cuánto se revalorizaría después de hacerla y el ahorro energético que te supondría, puedes hacerlo con nuestra calculadora de coste de reformas

 

 

Autor: Raúl Alonso (Colaborador de idealista news)