El mercado de la vivienda del alquiler está desplazando el de compra entre la población más joven. Eso nos lleva a una nueva etapa de la inversión inmobiliaria que deberá adaptarse a las nuevas necesidades de la población. Para ello, en esta edición de inmonext, Concha Osacar, consejera delegada de Hispania, desglosa las razones que confirman esta tendencia que ve "una realidad y, sobre todo, una necesidad".

Economía. El crecimiento del PIB desde 2014. Comparado con la UE, el crecimiento en España de la riqueza ha sido superior a las potencias económicas europeas. Lo que nos ha llevado a este crecimiento económico ha sido un incremento del empleo desde 2013 y, como consecuencia, un decrecimiento de la tasa de desempleo con una tendencia que muestra que irá a la baja en los próximos años.

Sin embargo, en 2030 habrá una reducción de la población en términos generales. "Pero no será homogéneo, puesto que en Madrid todo apunta que su población será la que más crecerá", explica Osacar.

Movilidad laboral. Mientras que de 2009 a 2013 se mantuvo estable la movilidad laboral, a partir del 2013, acompañado con crecimiento de empleo, se dispara: 2,6 millones de contratos que se producen son fuera de la zona donde vivía el nuevo empleado. Madrid ha sido la gran creadora de contratos con movilidad laboral, seguido por Cataluña, País Vasco y Murcia.

Tipos de hogares. En España, a partir de datos demográficos, crecerá el número de hogares pero disminuirá el número de compontentes de un hogar. Así que habrá más hogares pero serán más pequeños.

Población joven. Según los datos compartidos por Osácar, el 95% de la población de hasta 45 años prefiere el alquiler, y un 75% de estos son personas de entre 26 y 35 años. Además de la capacidad de comprar, hay cambios culturales. Los jóvenes no piensan en una casa para casarse, por ejemplo, quieren movilidad y flexibilidad y están dispuestos a compartir. "Este cambio de tendencias es el que debemos tener en cuenta", puntúa Osácar.

Crece el alquiler frente a la propiedad. El alquiler reinaba en los años 70, cuando un 30% de la población vivía en este régimen, algo que luego cambió drásticamente. Pero ese escenario vuelve a revertirse con el nuevo cambio de tendencia. Pese a ello, seguimos muy alejados de la media europea, si se toma como referencia, para alcanzar esa cuota del 30% de población viviendo de alquiler. "Hay una necesidad de que las instituciones inviertan en comprar inmuebles para destinarlos al alquiler y así equilibrar el mercado", opina Osacar.

Incremento del precio en núcleos urbanos. "Hay que diferenciar diferentes mercados del alquiler", explica Osácar, para poder analizarlos cada uno en su contexto. La consejera delegada de Hispania diferencia el mercado de Madrid, Barcelona, Baleares y Valencia del resto de España, en cuanto a alquiler se refiere. En esas ciudades crece la demanda pero no aumenta la oferta. Los precios no podrán bajar si la oferta no responde a las necesidades.

De esta forma, Osácar considera que, además, el alquiler es una alternativa más que viable para la población joven. La consejera considera que si bien el precio medio de una vivienda ronda los 200.000 euros significa que hay que disponer de unos 60.000 euros ahorrados para hacer frente a ese gasto. Pero, teniendo en cuenta que los salarios medios entre la población joven están alrededor de los 22.000 euros, "supone un esfuerzo de ahorro difícil de alcanzar", señala Osácar. "A no ser que dispongan de ahorros familiares, se hace imposible y eso significa que deberán ir o a casas mucho más pequeñas o de alquiler".

Si además las instituciones consiguen equilibrar el parque del alquiler, proporcionaría estabilidad al mercado, según explica Osacar. "La vivienda en alquiler no hará que desaparezca el mercado de propiedad, pero gran parte de las inversiones que se producen deberán destinarse al mercado del alquiler para responder a estas nuevas necesidades", finaliza.

 

Autora: @Natalia Bravo